domingo, 10 de septiembre de 2017


NO SE APRENDIO DEL PASADO
Por  Sofia Flores














A 25 de la captura de Abimael Guzmán nada se ha hecho por mantener la memoria del pasado trágico de nuestra historia, la razón fue destruir todo lo relacionado al gobierno de Alberto Fujimori un ex presidente a quien le toco el peor momento para gobernar , asumiendo esta responsabilidad con estrategias muy duras pero  dándonos una democracia con estabilidad económica y paz  , aunque el precio fue el sacrificio de muchos peruanos , el resentimiento social  por la perdidas económicas y humanas , todo este conglomerado  de odio , injustamente dio lugar a una gran hostilidad  e insensatez de no  reconocer lo valioso de una pacificación como primer pilar para el desarrollo de un país.

Por el contrario, se incentivó el odio político y los intereses mezquinos de quienes gobernaron, en estos últimos 20 años, se menosprecio todos los hechos alcanzados en poco tiempo, inclusive se permitió el maltrato de los organismos DDHH hacia los comandos del heroico rescate de la operación Chavín de Huantar abandonados a su suerte y después de 20 años reconocidos por el actual gobierno.

En especial nuestra educación fue deteriorándose, como consecuencia de la infiltración subversiva en el magisterio, quienes con total indiferencia, faltos de profesionalismo e imparcialidad, fueron incapaces de concientizar en nuestras nuevas generaciones la verdad de los sucesos sangrientos provocados por el grupo terrorista sendero luminoso llamándose guerrilleros, buscando el poder no por convicción sino mediante la intimidación y la coacción.

Sendero Luminoso con el liderazgo de sangre impuesto por Abimael Guzmán había decidido aniquilar toda la institucionalidad democrática del país, bajo esta consigna gran parte de nuestra infraestructura nacional fue destruida junto con el secuestro, tortura y muerte de miles de peruanos, en su mayoría poblaciones indefensas con escasos recursos, muchos de ellos escaparon perdiendo lo poco que tenían.

Abimael Guzmán implanto una ideología no de transformación hacia un sistema justo de gobierno sino la destrucción total de una sociedad para consolidar un poder dictatorial, en donde todos los peruanos perderíamos lo más preciado de un ser humano, SU LIBERTAD.

No hemos aprendido del pasado porque hemos menospreciado el pasado, porque no se han continuado las estrategias para combatirlo, porque tanto los gobiernos pasados como sus políticos se han mantenido al margen de este problema, porque no se ha valorado el trabajo de nuestras fuerzas armadas, por ello hoy tenemos el resurgimiento del terror, gracias a la incapacidad e indiferencia de los gobiernos de Toledo, Garcia, y Ollanta.

La materia prima más útil para la subversión es tener una democracia enfrentado entre si, perdiendo credibilidad ante la población, esto es un terreno fértil para demostrar por parte de los subversivos que la democracia también es un terrorismo de derecha y no da bienestar al pueblo.

A 25 años la tarea de concientizar el país no es fácil, pero debe hacerse de lo contrario seguiremos viendo la formación de grupos como el movadef, plagado de jóvenes incentivados por su idealismo, pero aprovechados para el interés de unos pocos.

La captura de Abimael Guzmán dejo un epitafio abierto cuando menciono,” si uno muere esto (sus pensamientos) queda en los demás” de allí la importancia de no permitir el seguimiento de estas ideas en nuestros jóvenes contrarrestándolas con la verdad.

 El terrorismo de hoy debe ser enfrentado ideológicamente, concientizando a nuestras futuras generaciones una realidad palpable, no existe sistema perfecto de gobierno, ni es el sistema democrático quien falla, son las personas integradas en este sistema quienes deben hacerlo funcionar para beneficio de todos los peruanos, allí el compromiso y la esperanza de los jóvenes para forjar una democracia más eficiente.

A 25 años de la captura de Guzmán también vemos a terroristas como Maritza garrido Lecca siendo excarcelados, sin pagar reparación alguna al país, sin remordimiento de culpa, sin reconocer todo el daño a nuestro país, un precedente para tener en cuenta sobre el peligro de tenerlos nuevamente en las calles.

A 25 años vemos con indignación que el liberar a terroristas no genera tanto odio como considerar la libertad de Alberto Fujimori, fácil es para un terrorista salir en libertad sin odio ni persecución, pero muy diferente la actitud hacia el ex presidente capaz de combatirlos y devolvernos la paz, fácil es para un criminal regresar a las calles con un mayor peligro para nuestra seguridad.

Pero cuán difícil para nuestro sistema judicial, para los políticos, para los moralistas hipócritas dar libertad al hombre capaz de darnos estabilidad económica, defender al país del terror y darnos la paz, volvernos al eterno dilema de:

“TENER LEYES, PERO NO JUSTICIA.”



jueves, 29 de diciembre de 2011

EL CAMINO HACIA LA RECONCILIACION

“Sólo la reconciliación salvará al mundo
y no la justicia que es parte de la venganza.”

 Para algunos periodistas en especial del canal N  es preciso tener buen estomago para hacer reportajes como el que trasmitieron el  día 29, primero el conductor Mario Bryce hablo de hacer una memoria de todo lo ocurrido durante la época del terror, y pasaron un reportaje sobre la comisión de la verdad acompañada de una entrevista a una mujer que había sido torturada y violada por militares, el que  relataba lo  hacía con imágenes de esta comisión, y alguna que otra del atentado de Tarata, mencionando solo las intervenciones militares  como dando a entender que ellos ocasionaron toda una barbarie, un reportaje indignante sin ninguna demostración de imparcialidad y una verdad clara.
Un reportaje con equidad hubiera mostrado las dos caras de la moneda , se habría mostrado todo el casos vivido , cuando  escuchábamos los bombazos,  la luz por horas, ver a diario personas ejecutadas en las calles, en las universidades nacionales se tenía por fuerza que escuchar las arengas terroristas en los comedores o salones de clase, los secuestros  eran sangrientos  y muchas veces aun pagando el rescate el rehén moría , niños torturados delante de sus padres, policías masacrados en las comisarias, todo era un horror.
Pero cuando Toledo llego al poder con su afán protagónico  empezó la famosa comisión de la verdad para  hacer reparaciones a los deudos,  a ciertos deudos solo a los que a ellos les convenía , porque jamás en esas imágenes se vería alguna reparación a los soldados inválidos o a la viudas o deudos que enfrentaron el terror , nunca se acordaron de ellos, por el contrario hoy  cuando todo está en paz cobardemente  se les juzga si obraron bien, que hicieron como lo hicieron  y hasta  se generan denuncias penales contra ellos , contra los que entregaron sus vidas por nuestra tranquilidad,  dejando a sus familias para quienes solo hay indiferencia acompañada de ingratitud.
Ponen a una que otra mujer violada o torturada,  sin reconocer el significado de una guerra, cuando Chile nos invadió lo primero que hicieron las tropas fue violar a mujeres en Lima,  eso es  guerra , la guerra es desolación, desgracia, tristeza y muerte, la violencia con más violencia, la ira acrecentada en cada combate en ambos bandos, no hay diferencia ente inocentes o culpables, esa es la clase de guerra que implanto dentro de nuestro  país el terrorismo , cuyos integrantes rechazaban  nuestro sistema gubernamental , para convertirse en una fuerza inhumana que asolo pueblos enteros, destruyo nuestra institucionalidad democrática matando autoridades,  Una guerra cuyo financiamiento incluyo dinero de los secuestros y cupos,  un dinero manchado de sangre.
Se habla de resanar heridas  de aprender del pasado, pero si tenemos a profesionales de la comunicación buscando únicamente alimentar el veneno del  odio y resentimiento ,  compensándolo con reparaciones o denuncias  que nunca van a acabar,  además ni el estado ni nosotros tendremos  el suficiente dinero para  todo el conglomerado de victimas dejadas por el terror en donde están civiles y militares ,  porque en ese caso las reparaciones deberían ser para todos.
Pero hay una actitud mucho más importante que nos ayudaría a sobrellevar esas heridas  y aprenderíamos  a  generar una verdadera inclusión entre peruanos, reconociendo el valor del perdón.
Nuestros medios de comunicación tienen una tarea fundamental  a fin de enseñar  a nuestras futuras generaciones  una historia real y  consciente, reconociendo que una guerra no mide consecuencias, de allí lo  valioso de vivir en paz.
Si  van a realizar algún reportaje sobre las heridas del terror, deberían buscar a personas calificadas para realizar un trabajo de calidad  objetivo, real, veraz  e imparcial.
Recordar un pasado con resentimiento es seguir viviendo en  conflicto, es llevar la guerra interna por dentro con heridas que a cada momento se abrirán.
En  las personas con fortaleza  es más fácil emprender el camino de la reconciliación teniendo como premisa del perdón, pero lamentablemente los débiles solo pueden encontrar significado a su vida  teniendo el odio y rencor como alimento aunque por dentro los convierta en seres sin sensibilidad siendo vulnerables a personas sin escrúpulos que se aprovechan de ellos por algún interés.
El  interés monetario puede darnos alguna satisfacción pero  no dura, la verdadera reconciliación viene del perdón  cuya  paz y tranquilidad dura por siempre.

Sofía